miércoles, 16 de julio de 2014


Habrá momentos en los que mis crímenes parecerán casi imperdonables. Me he entregado al pecado,
porque tienes que hacer esta vida soportable, pero cuando creas que ya tengo suficiente de tu mar de amor, beberé otro río más. Si, y haré que merezca la pena, haré que tu corazón sonría.

Amor extraño,
extraños altibajos.
Amor extraño,
así va mi amor.

¿Aceptarás el dolor que te voy a dar?
¿Una y otra vez?
¿Y no lo devolverás?

Habrá días cuando esté perdido, que pareceré estar constantemente fuera de tu alcance. Me he entregado al pecado porque me gusta practicar lo que predico. No estoy tratando de decir que lo hago todo bien, siempre estoy dispuesto a aprender. Si tienes algo que enseñarme, haré que todo merezca la pena haré que tu corazón sonría.