domingo, 19 de julio de 2015

Soy extremadamente extrema.
Soy creyente, pero a veces dudo.
Soy materialista.
Soy amable cuando quiero, insoportable cuando no.
Soy humilde y también creída.
Soy de mente abierta pero no para todo.
No creo en el amor duradero, sino verdadero.
No estoy preparada para un amor eterno.
Soy adicta a un par de cosas.
Soy mentirosa a veces, soberbia y vanidosa.
No me gusta competir, porque no me gusta perder.
No sé si soy inteligente o intelectual.
No me gusta pelear, pero tengo enemigos.
No soy rencorosa, pero no sé olvidar.
A veces soy graciosa, pero suelo estar triste.
Soy tímida y eso me trae problemas.
Me gusta leer pero no estudiar.
Me gusta escribir, pero no me gusta que me lean.
No me gusta que el teléfono suene.
Soy provocadora, pero no me gusta que me provoquen.
Odio las aceitunas.
Adoro los libros.
No soy rica pero tengo fortuna.
Soy solitaria.
A veces tengo amor propio.
Me gustan las frutas y verduras, debe ser porque de alguna manera tengo que amortiguar tanta autodestrucción.
Me dicen rompecorazones, pero el que más rompo es el mio.
Adoro la noche, el frío y el invierno.
Puedo llegar a ser muy mala.
Soy tóxica.
Soy cambiante.
Odio que me desafíen.
Soy ordenada, pero mi cabeza es un desastre.
No me gusta ir al cine.
Odio que me acompañen.
No soporto que me digan que no.
Tengo ataques de furia y angustia.
Soy rara por naturaleza.
Soy muy orgullosa y por eso perdí muchas cosas.
Soy avara y ambiciosa.
Adoro los cementerios y velorios.
Me hace bien llorar y me gusta.
Cuando estoy por llorar, pongo música triste.
No tengo diplomacia.
Soy una enamorada del mar, porque puedo ser como él.
Me encanta tomar.
Adoro las pastillas.
Me gusta la poesía.
Amo viajar.
Adoro las rutas.
Me gustan las confiterías.
Me hace muy feliz comer, pero después tengo culpa.
Tengo pensamientos suicidas, a veces.
Soy fantasiosa.
Adoro las fotos.
Me arrepiento de muchas cosas que hice, 
y de las que no hice, mucho más.

Me gusta irme, pero no volver.