Se acostumbró a su mundo, se separó del sol
Se despidió del tiempo, para dormir mejor
La reina de la noche fue la potenciación
Y el frío del invierno nunca la perdonó.
Se despertó llorando, se desilusionó
Buscando los motivos de su desolación
La consecuencia grave, la desesperación
Y el enfermizo juego de la transformación.
La depresión asesina
Te vino a visitar.
La habitación de golpe le vuelve una prisión
Apaga los incendios con la resignación.