Pero si
pese a todo,
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo,
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados,
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil,
al borde del camino
y te salvas
entonces
NO TE QUEDES CONMIGO.