viernes, 25 de abril de 2014


No quiero que te enteres que te estoy hablando a vos, 


voy a decirlo al viento y que te envuelva así el rumor. 


Y que en las noches al dormir,

te ronden los fantasmas, 


y el miedo, 


que te hable tu conciencia, 

y creas que halla sido Dios.

Ya no te quiero, no siento nada.


Soy tan vacía, como el silencio de tu cara.


Vos me enseñaste a dar silencio por amor.