Con todo el mundo estoy a mano.
Como no juego, ni pierdo ni gano.
No tengo mucho ni tengo poco.
Como no opino no me equivoco.
Y como metas yo no me trazo,
nunca supe lo que es un fracaso.
Alegría y tristeza es lo mismo para mí,
que no me interesa sentir.
Porque en el ángulo de la vida,
yo he decidido ser la bisectriz.