lunes, 28 de abril de 2014


CAPRICORNIO.
Puedes llegar a ser mezquino, avaricioso, ambicioso, negativo, frío, rencoroso y pesimista.
Tienes demasiada energía y terquedad para convencer a los demás de que tu camino es el correcto y de que deben seguirte. Sabes engañar a la perfección y eres un maestro en aparentar que eres la persona más segura del mundo, aunque no sea así. No te mostrarás débil ante nadie, es más utilizarás tu cabeza fría antes que tu corazón cálido. Lo haces para protegerte del daño que puedan causarte.
Eres demasiado metódico, exacto, preciso, y no cambias. Odias que sean impuntuales contigo y los tratos a medias. Para ti, no hay matices de grises, o se hace o no se hace, o te cae mal o te cae bien, o blanco o negro.
Cuando quieres ser malo, lo eres, pero siempre lo haces de forma que nadie sepa que has sido tú. 
Aún no hemos hablado de tu orgullo extremo, muy típico en cualquier Capricornio. Si te hieren, están acabados, literalmente. 
Si te traicionan lo mínimo que harás será devolverla, con comisiones, y muy altas. No puedes quedarte sentado sabiendo que han intentado jugar contigo y olvidarlo, no, porque un Capricornio no olvida nunca, el rencor corre por tus venas así que, los demás tienen que tener cuidado contigo.
Odias las prisas, la gente que hace todo demasiado deprisa, sin rumbo, a los inestables y a los que fantasean con cosas irreales. Esos son los peores. Reconoces a los falsos. 
El que te traiciona, paga. Siempre.
Un Capricornio, en el amor, puede actuar de dos formas muy diferentes. Es posible que tengas rachas en las que te apetezca desenfreno en las aventuras amorosas, no parar ni estancarte con una sola persona, probar y descubrir nuevas formas de amor y de cariño. Pero por otro lado, puedes llegar a ser un sentimental solitario.
Por lo general, tienes bastante dificultad en expresar tus sentimientos. Necesitas seguridad para hacerlo y, saber que es algo recíproco. En ocasiones, tu madurez afectiva llega tarde, te gusta llevar tus sentimientos ocultos por miedo a veces a que puedan hacerte daño, y también por miedo a ti mismo, si, por lo que puedes llegar a hacer cuando estás enamorado, que es cualquier cosa.
No vas a dejarte llevar por la situación porque necesitas controlar. Temes caer en un estado de dependencia o de inferioridad. 
No es que necesites ser más que alguien si no que nadie debe ser más que tú.
El orgullo a veces se convierte en una de tus mayores amenazas para que tus relaciones funcionen. Tienes demasiado y cuando te han hecho daño es muy difícil que perdones sin más. La otra persona tendrá que esforzarse para que, lo intentes.
Eres emprendedor y ambicioso por lo que prefieres tener a alguien a tu lado que no sea una carga, aunque sabrás aguantar si te enamoras. A veces, sólo necesitas una dosis de ternura, afinidad y comprensión para caer en las manos de alguien, sabes que es tu punto débil y si, te pone de los nervios no poder controlarlo.
Puedes ser de todo, menos típico. No eres muy bullicioso ni ruidoso, caminas lentamente pero con paso firme y eres de esas personas que pase lo que pase siempre gana. Eres un gran estratega y esperas el triunfo sin precipitarte.